Esperar la partida que no llega
Que saber lo que es morir, si la experiencia no se cuenta. Somos egoístas. La guardamos cada uno para sí. Podemos debatir toda la vida de qué se trata. Nunca vamos a estar en lo cierto. El otro día experimenté algo nuevo. Algo que nunca sentí. Mis sueños van más allá de lo imaginado. Ahora cuento esta breve historia. Pero antes aclaro algo: todos los relatos de este blog no son de "me lo contó un amigo" o "un pariente". Son en carne propia. Cierren los ojos. Por un momento piensen que una mano les corre la sábana para destaparlos. O que una mirada, de lejos, acecha para atacar apenas se quedan dormidos. A veces en los mínimos detalles, en los cambios de energía, está lo inimaginable. En las noches veo destellos de oscuridad que van de acá para allá en mi pieza apenas apago la luz. Veo cómo todo se va acomodando para su aparición. Sea lo que sea. A veces una sombra enorme. Otras, una persona. Otras, un animal. Depende de la energía. La mía. O la de "Él...