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Mi cabeza es el mando de a donde quiere ir

Esperar la partida que no llega

 Que saber lo que es morir, si la experiencia no se cuenta, somos egoístas y la guardamos para cada uno. Puede ser que debatamos toda la vida de que se trata, pero jamás vamos a estar en lo cierto. El otro día experimente algo nuevo que nunca sentí, obviamente mis sueños van mas allá de lo imaginado, procedo a contar esta breve historia, pero antes aclaro que todos los cuentos que están escritos en este blog no son historias de "me las conto un amigo, o un pariente, son en carne propia"... Cierren los ojos y por un momento piensen que una mano les corre la sabana para destaparlos, o una mirada de lejos acecha para atacar apenas se quedan dormidos, a veces en los mínimos detalles o en los cambios de energía se encuentra lo inimaginable. En las noches, veo los destellos de oscuridad que van de acá para allá en mi pieza apenas apago la luz, o como se va acomodando todo para su perfecta aparición de sea lo que sea, a veces una sobra enorme, otras una persona o un animal, es depen...

La sonata del Diablo

 Una madrugada, cualquier madrugada, me despertó la caricia de tu mirada. Una luz debajo de mi cama me llamaba ; no me decía nada, solo sentí sus garras desgarrándome los tobillos para asegurarse bien y subir sin hacer mucho esfuerzo. Es un dolor consciente , pero no hay tiempo para el dolor; mis lágrimas caen y cada vez está más arriba mío. Creo que me estoy desangrando o a punto del desmayo; siento la respiración más cerca y se me corta la mía porque solamente quiero escuchar su melodía. No quiero alterar sus notas; estoy a punto de morir, pero la sonata que invadía sus cuerdas vocales era entrar al paraíso sin haberlo pisado. Hasta donde yo sé, de algún lado me resuena; mis lágrimas se secan y mi sonrisa se eleva. Disfruto el momento; quizás solamente me deje vivo cada vez que aparece porque, por primera vez, a alguien le gusta su melodía. Mis noches de insomnio se convirtieron en una orquesta con un solo espectador; cada vez que las luces debajo de mi cama se encienden , ahí...

Sombras programadas

Las casas de la ciudad siempre fueron un laberinto, de techos altísimos, ventanales gigantes y de puertas pesadas. Sus pasillos olían a cera vieja y los pisos crujían con una simple mosca. Para Nico, no solo era una casa, era un secreto familiar que nunca se dijo en voz alta. Pero la curiosidad pudo más que la obediencia. Nico quería saber de que trabajaba su abuelo, de dónde había salido tanta riqueza en un mundo que siempre esquivaba la sombra. Y él sabía, mejor que nadie, por qué su familia esquivaba el sol. Porque él, al igual que su padre, no proyectaba nada sobre la vereda. El sol les daba de lleno, los iluminaba, pero bajo sus pies no había oscuridad. El suelo quedaba liso y brillante. Nico siempre supo que eran distintos, pero nunca había sabido por qué. Hasta ese día. Revolviendo un cajón olvidado en el despacho del abuelo, encontró un viejo cuaderno de dibujo, con páginas amarillentas y quebradizas. No eran dibujos infantiles normales. Encontró uno de su abuela sonri...

Punto Piel

  Las redes sociales fueron la puerta para varias cuentas falsas, así nadie sospecharía de su hermosa locura, este viaje se iniciaba sin retorno, ella sabia que era así, y que fácil que era conocer gente por este sistema. Tenia un gusto particular, amaba sobre todas las cosas el invierno, nada le hacia mas feliz que taparse con muchas frazadas, casi quedar aplastada, usaba sus sweaters de talla mas grandes así se podía poner mas ropa abajo de ella, se ponía todo el placar prácticamente, sus movimientos de cuerpo eran inútiles, no había flexibilidad. En las descripciones de sus cuentas, aclaraba que el verano era su estación favorita, pobres ilusos que caían en su trampa, al contestarles su aprobación a dicha época del año, creyendo así en su mentira, esa persona era citada a un lugar donde ella proponía, total manejaba los hilos de todo, platicando les contaba su falsa vida que había armado, y las personas quedaban perplejas de todo lo que había logrado, una ves cautivados, se diri...

Un banquete premeditado

Si un ser querido abandono este plano, para ir al limbo y de ahí designan a donde va su alma, mientras que ese papelerío es eterno, uno que quedo acá en la tierra llorando y pensando siempre en esa persona que nunca se sacia la sed del olvido y siempre arrojamos sus cenizas a donde nos han dicho, pero que caso tiene si no esta presente, encima las cenizas ni son las verdaderas. La muerte se tiene que celebrar, es una despedida para que su alma eleve al mas allá y este en paz para toda la eternidad.  Por eso en esta empresa nos dedicamos a eso, CELEBRAMOS LA MUERTE, no hacemos bailes ni cortamos las calles, siempre es algo mas intimo, los mas allegados y los que tengan el valor de algo distinto. Me llamo Antonio y hoy te cuento como cambiamos algo tan básico por algo espectacular, junte mis pasiones con la cocina y la muerte, horas y días pensando en como juntarlas, tenia que ser algo único y un día mi cabeza exploto con un sueño o una realidad en otro plano, pero mi vi ahí cocinand...

Sonrisa fugaz

 Más allá del fondo, donde la oscuridad se espesa, palpita una presencia que engaña mis sentidos. Basta que mis ojos busquen un punto fijo para que el mundo se distorsione, como si la realidad se burlara de mi sed de certeza. ¿Es acaso la verdad lo que vislumbro, o solo un velo que se retira para negarse de nuevo? Me acecha una sonrisa; una curva de luz que me tienta y me invita al abismo de su mirada. Pero es una trampa de humo: cuando creo alcanzarla, ella ya se ha desvanecido. No hay tacto, no hay cuerpo. Solo queda el eco de su ausencia, una cicatriz en mi memoria que me condena a recordarla eternamente.

Querido diario... 1

  Querido diario, Hoy por fin pude matar a mi vecino. No hice mucho para conseguirlo: una puñalada por la espalda bastó. El siguiente paso costó un poco más, pero lo logré. Amarré sus piernas y lo elevé hasta que, con el cuerpo todo estirado, su cabeza comenzó a escurrir toda la sangre. Una vez drenado, metí su cuerpo en la tostadora de café. Lo desmembré para que entrara perfectamente. Cuando tomó el color y la temperatura deseada, lo dejé enfriar girándolo. Creo que escuchar sus huesos romperse mientras la máquina giraba fue orgasmo puro para mis oídos. Una vez terminada la operación, corté algunas de sus partes y comencé a moler con un molinillo manual. Ya el olor me hacía entrelazar los pies. Estaba listo para probar por primera vez una bebida especial: café humano. Origen: Perú (Cajamarca, altura 1.80 m). Notas: mandarina y miel. Tengo que especificar bien el rótulo, para que los clientes sepan de dónde proviene. Lo que me hizo llegar a la conclusión de que, si cada huma...