Helado en la cama no falla

 El corte de luz no solo presentaba oscuridad en la cuadra, si no la ocasión perfecta para una cena romántica a través de las velas. Estuvo toda la tarde cocinando para cuando llegase su amor encontrar todo perfecto, un plato de entrada, un plato principal y un postre, no había fallas en su itinerario. Comenzó el proceso con cositas frías y otras fritas, jamón, queso, aceitunas algunas rabas y muzzarelitas rebozadas, el plato principal estaba marchando en el horno, y el postre mejor lo dejo para la cama, ya estaba todo listo, era cuestión de esperar la hora indicada. Pétalos en la entrada marcando así el camino a la mesa totalmente equipada de flores y velas que alumbraban la cara de sorpresa de su amor, un abraso recibió por todo el preparativo, extendió su mano para llevarla al lugar que siempre ocupaba, acto seguido le saca su abrigo para que estuviera mas cómoda y al instante descorcho su vino favorito para degustarlo con un cubito de hielo, de fondo sonaba una música bajita que sonaba de su celular para poder conversar de todo lo que ocurrió en su día, atento a todos los detalles la mujer se sintió muy a gusto con todo lo planeado, rizas por doquier y recuerdos a flor de piel abrieron el apetito y comenzaron por la picadita que con una mayonesa casera quedaba de diez, los sabores tan frescos resaltaban en el paladar, pero siempre de todo lo bueno hay algo detrás que no cierra, siempre eran tres en la mesa, pero hoy no era así, ya a la cuarta copa de vino se olvido de todos los integrantes en la casa. Se acerco a preguntarle si estaba cómoda y de paso comenzó a besarla despacio para sentir el deseo que sintió todo el día al estar lejos de ella, la mujer empezó a sentir un escalofrió cuando El le toca el pelo y se lo tira con fuerza así dejaba el cuello libre para poder morderla fuerte pero a la vez tan pasional, se fue todo esto de las manos y empezaron a desnudarse para comerse dejando de lado la imaginación y olvidándose así del mundo por un rato, las velas se iban apagando tras el vibrar de la mesa, todo resulto perfecto, cada vez se iban quedando mas a penumbras con el pasar de las horas, acostados quedaron los dos en el piso del comedor tapados con la camisa de ella y sudados por el exceso de sexo que tuvieron, a la cual llego la pregunta que El tanto temía que le hiciera y era que ojala el bebe siga durmiendo así como hasta ahora, con una sonrisa picara la mira y le dice tranquila que todo estaba bien mientras le arreglaba el pelo para besarla antes de sacar la comida del horno, su silueta iba desapareciendo un poco mas cuando se alejaba de las velas, ella opto por seguir tomando otra copa de vino y sonriendo por los orgasmos que había tenido, sin pantalón se sentó en su lugar a esperar comer el plato que tanto ansió, de fondo se lo escucha decir "cerra los ojos que la sorpresa va en camino", ella sin dudarlo accedió a su petición, ruidos de bandeja se acercaban, y ya empezaba a sentir un olorcito que se le hacia agua la boca, ese aroma a limón, a cilantro, verduras cocidas todo apuntaba a un plato bien echo, al abrir los ojos se encuentra con su bebe emplatado como una obra de arte, rodajas de papa y batata, especias por doquier, la mujer lo mira sorpresivamente y con los ojos llenos de lagrimas lo abraso y alzo su copa recordando que era su aniversario, comieron todo y de postre un rico helado en la cama.

Comentarios

  1. Empezar leyendo una historia que se desarrolla con una historia para al final encontrarte con algo totalmente impensado,a mí me Resulta muy interesante,pero me queda la sensación de que le falta algo igual está 👍👍

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