Monje

Si lo soñado se puede convertir en realidad, espero que estas líneas puedan despertar y así poder llegar a ese lugar que jamás en la eternidad llegare...


Todo comenzó en mi habitación grande y oscura que siempre me llama para aclamar su pesadilla de hoy, así que empecé hacerle caso y me obligue hacerlo, ya cuando toque la cama sentí esa presión en el pecho que se anticipa una de ellas, caigo rendido en mi almohada, y al instante comencé a temblar y así me sumergí en lo profundo de mi cerebro para dar lugar a un sueño que jamás volveré a tener. Comenzó en una calle principal de Lanús, sabia donde estaba situado por que en ese momento trabajaba ahí, caminando me agarro un poco de hambre, lo cual accedí a un lugar de comidas rápidas y al finalizar mi pedido me di cuenta que no tenia efectivo para abonar, me dirijo hacia un encargado lo cual ya me conocía por la frecuencia concurrida al lugar y me deja retirarme para ir a buscar el monto final a pagar, camine una cuadra e ingreso al local donde yo trabaja, estaba en mi descanso, así que fui rápidamente a buscar la plata así mi hora no se pasaba tan rápido, al salir no tuve mejor idea que tomar un colectivo así llegaba aun mas rápido, que absurdo pensar en eso si solamente me aleje una cuadra del lugar de destino los sueños son así no hay explicación en nada, me puse cómodo en los asientos mirando el paisaje de un centro lleno de gente a la cual yo me alejaba gradualmente, hasta que el bondi doblo por una calle que no había visto jamás, desde ese momento el lugar se convirtió en paisaje, arboles por todos lados, lagos, lagunas, montaña, pasto perfectamente cortado, y mi preocupación mayor ya me empezó hacer ruido en la panza, recordé que tenia que llegar al lugar donde habían preparado mi comida, me acerco al chofer de dicho colectivo para preguntarle como llegaba a Lanús, este me explica que tenia que bajar automáticamente aquí para luego pasar por una especie de feria y cruzar un cementerio que atrás de todo eso estaba el centro, asenté con la cabeza y empecé a caminar. La feria era extremadamente larga, todas sus fachadas era de color blanco, y un detalle exquisito diría, eran puestos de comida, a la cual las vendedoras me daban para probar sus especialidades, no podía negarme a ningún plato, probé todos pero jamás me senté para deleitarme con ellos y seguí rumbo a mi destino, una vez pasada todo la feria, una puerta enorme apareció de la nada, como si todo callera del cielo, entre sin dudar haciéndole caso al conductor, apenas pise sentí una presencia tan pura y a la vez tan alarmante mis pasos empezaron hacer mas rápidos pero sigilosos, a través de los nichos pude ver un rostro no tan definido por la lejanía que teníamos, pero este al ver que lo descubrí detrás de las paredes comienza a correr hacia atrás, yo apure mi marcha para luego ver el rostro que me había observado, mis ojos no podían creerlo, era Jesús, no había falla en mi lógica era como ver la estampita que siempre nos impusieron para saber como era, acto seguido de llegar a estar cerca le dice a una estatua que me daba la espalda que yo había llegado, se levanta con unos movimientos lentos pero certeros, me mira, juro que en ese momento el mundo se hizo tan chico y mi cuerpo hizo que mis piernas temblaran, su mirada penetro tanto en mi que aun siento todo lo que paso en ese segundo, pero lo mas loco de todo esto fueron sus palabras que aun resuenan en el fondo de mi ser, "LOS MONJES VIVEN POR SIEMPRE", y ahí fue cuando mi alma llego a mi cuerpo golpeándome el corazón cuando cayo, creo que fui al cielo por unos segundos, o simplemente me han mostrado que algo con una fuerza inimaginable que aun desconozcamos exista, que quizás haya que creer para ver, o viviré por siempre, la cuestión es que aun no lo se, pero bucare la respuesta en todo este caso, mientras tanto viviré la vida como una persona que vio a Jesús y a un Dios en su forma humana.

Comentarios

  1. Me "Encantó"además muy bien contado fácil de entender para el lector👍

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