Final Feliz

Hoy presentí que era una noche diferente, una noche donde la luna no brillaba y todo estaba más callado que de costumbre. Los ruidos habituales que siempre me mantienen alerta parecen haber desaparecido, no se escucha pasar autos, ni siquiera los perros que siempre hacen vigilancia con sus ladridos, parece que se los llevó el viento. Esta noche estábamos yo y mi viejo cuaderno donde siempre escribo cosas sin sentido, hago escrachos en la hoja  pensando en que, en algún momento todas estas ideas sin sentido se unirían para formar algo. Cansado de hacer garabatos en la hoja, donde mi mente estaba nula, decidí hacer una pregunta escribiendo en mi cuaderno,  a esa "sombra" que siempre me acecha mirándome desde la esquina de mi habitación. Ya me había acostumbrado a su inquietante y perturbadora compañía, es una presencia que m hace sentir que me cuida cuando estoy durmiendo. No le tengo miedo, sólo esta parado ahí, sin hacer nada, lo único que veo son sus ojos brillantes y a él, rodeado de oscuridad. Los minutos iban pasando y estaba listo para meterme en la cama, entonces  fue ahí, que escribí en mi cuaderno una pregunta, creyendo que jamás sería respondida.  "¿te puedo ayudar?". De repente, entré en paz con mi cuerpo, cerré los ojos y me dormí al instante. Creo que empecé a soñar, (por cómo se veían las cosas), podía ver nubarrones y  objetos que en mi habitación no tengo, todo ordenado, reluciente, pero algo faltaba. Lo primero a lo que mi mirada apuntó fue hacia esa esquina donde se encontraban esos ojos brillantes que ahora no estaban. La noche se hizo más pesada que de costumbre, quise levantarme pero mi cuerpo no respondía a esta acción, lo único que podía mover eran mis ojos. Estaba pendiente a todo, mis sentidos se agudizaron de repente, sentía hasta los átomos atravesar mi cuerpo. Acto seguido, empiezo a sentir una presión sobre mis piernas que subía lentamente, mi corazón acelerado pedía ayuda, está sensación  estaba a mitad de camino, cuando una mano me destapa completamente llevando las sábanas lejos de mí, petrificado por no saber que estaba pasando, mis ojos no llegaban a ver lo que necesitaba;  imaginé millones de cosas, (la mente a veces puede ser letal, puede cambiar la realidad con tal de ver algo que no esta ahí). Quise moverme pero la misma presión que seguía subiendo no me dejaba, al fin, llegó a su lugar más cómodo, su marcha se detuvo cerca de mi oído, y con unas sutiles palabras responde a la pregunta que había escrito. Me dice que " jamás me volverá a molestar, que su trabajo había terminado"; la presión desapareció, pude moverme y lograr despertarme de esa pesadilla, y con un salto abrumador prendí la luz para salir de la oscuridad que me estaba ahogando, agarré el cuaderno sin miedo alguno, las palabras que dejé tenían una respuesta, era una indicación acertada. Jamás pensé que lo podría cumplir, él me observó todas las noches, entendía bien lo que sufría y quiso terminar con mi sufrimiento, sabiendo que en el más allá no iba a estar solo, que él estaría en el final de mis días y en el comienzo de la nueva vida que iba a tener al momento de mi reencarnación. Estaba listo para dejar este mundo y ser una luz en el firmamento; no dudé en saltar de la ventana dejándome llevar por mis instintos, morí con una sonrisa en mi cara sabiendo que vería a la sombra que me guio en mis últimos momentos, y en mi mano, la hoja que hizo que me diera cuenta que todos somos libres, "hazlo" fueron las palabras que tomo la iniciativa a no dudar en nada.

Comentarios

  1. Profundo,se me erizó la piel al leerlo,será porque,me identifico con algunos de esos sentimientos," muy buen cuento"👍

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