Plomero

 Un llamado desde las tinieblas me despierta sin piedad, sacudiendo mi cabeza descontrolándola, acude a mi ayuda, sin mas remedio acepte su petición, y en ese momento sentí como todo el infierno subía por mis piernas incinerando hasta su totalidad, respire hondo, y entre a un mundo donde no había oportunidad de salir, estaría acá toda la eternidad arreglando una fuga de almas que se escapan de noche para asustar a los mortales.


Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Sombras programadas

La sonata del Diablo

🧠 CAPÍTULO 3 — NACIMIENTO DE LA BESTIA